Es triste que vuelva a escribir aquí después de este dia tan extraño que he pasado.
Pero creo cuando tengo ganas de escribir, es cuando lo necesito, cuando tengo que expresar algo y ciertamente, estoy triste.
Esto va dedicado a una persona en especial, una persona que no conocia demasiado. Me encontre con el grácias a una amiga, convivimos en el mismo tejado durante tres dias sensacionales donde todo fue risas, humor negro, tabaco y rama.
Una persona especial, su sonrisa me cautivo desde un principio. Compartiamos gustos y placeres que ni imaginabamos tener, demasiado en común y muy buen rollo.
Lo conseguí ver otra vez en el barrio de Marina, donde lloramos de la risa, abrazos y con efectos del alcohol en el cuerpo.
Pero... No podra ser de nuevo. El sabado de madrugada se fue, se fue muy lejos. La cima que nadie puede alcanzar sin haber pasado al vacío.
Hoy, no he podido contener las lagrimas al ver su cuerpo blanco, labios morados, encerrado en una prision transparente rodeada de las posibles flores mas bellas que habre visto pero a la vez las mas tristes que he presenciado.
Mi cuerpo recorre impotencia, dolor, estres. Estado de shock. Ese momento no deberia haber existido, una sensación de la más extraña, no puede ser. Parece que este ahi, pero ahora es incorpóreo. Tras esa observación, cada lágrima derramada representaba los momentos de felicidad que habia pasado con el.
Aún sigo sin poder salir de mi estado anterior.
Hay que seguir adelante... Aunque no te lo pude decir en vida, quiero que sepas que fuiste grande.
A la edad de 18 no te mereces esto...
Allá donde estés, se fuerte. Se fuerte Cañu, se fuerte...
Descansa en paz.