Todo se nublo en mi cabeza, todo sucedió muy deprisa y todo se fue a pique en horas. Nunca me hubiese imaginado aquella cara oculta que escondía debajo de aquella mascara de porcelana, pero siempre sale a flote algún día.
Era muy confuso, no me lo creía pero era así. Aunque, después de todo, me imaginaba cosas anteriormente a partir de la deducción de mi mente que al final resultaron ser ciertas. Traición, mentiras, engaños, manipulación y un juego de sentimientos que tumbaría incluso al mas rudo de todos.
La verdad salio a la superficie, donde todos pudieron conocer ambas versiones de los echos sucedidos y vieron que algo iva mal, que no era normal lo ocurrido... Entonces yo necesitaba apoyo tanto moral como físico y mental.
Tenia que liberarme de todo aquel peso que llevaba encima, así que decidí irme lejos de esta ciudad abundante en problemas, mentiras, amores, dolores... Fui a las montañas, donde el aire es puro, hay silencio, tranquilidad, soledad y sobretodo paz.
Entonces, en aquel valle a 2020m de altitud me puse a pensar en todo el caos. Desafiando a la propia locura de mi mente, conseguí obtener lo que tanto deseaba... No una respuesta a los porqués que tanto me dañaban, sino la libertad. Una libertad inquebrantable, donde por fin entendí que esto no era el fin, sino el principio de otra historia completamente diferente a la anterior.
Ese instante, sentado durante una hora mirando aquella maravilla, fue la mejor medicina para el alma que jamas he provado y que resulto mas eficaz que cualquier acción a despecho o el desato de toda la ira acumulada... Paz, eso es lo que había en mi, paz...
Comprendí que todo el mundo lo pasa mal, que siempre nos fijamos solo en uno mismo por mucha empatia que se tenga. Incluso a pesar de que no quieres ayuda de nadie, en el fondo... se desea con tanta locura como si fuese un primer amor de primavera.
Y ahí llego yo, mi propia decisión.
Llorare cuando me haga falta, nada de retener lágrimas en un pozo que cuando llega al tope de su capacidad, podría inundar cualquier ciudad.
Confesare mis males a toda persona oyente de confianza que quiera verme feliz, basta de guardar todo para mi porque los inconvenientes de eso...
Y por ultimo, SONREÍR. Vivir con los sentimientos a flor de piel, que sea una armadura de flores capaces de protegerme de los dolores mas salvajes y retorcidos de esta vida. Si la destruyen, pagare el dolor que me ofrecen... pero yo los afrontare con la máxima firmeza, sin renunciar al daño, demostrando que contra mas duela, mas beneficioso sera para mi y convertirlo en un arma de doble filo. Aprenderé del dolor y en un futuro podre contrarrestarlo sin dificultad.
Después de todos los pensamientos en aquel valle, entendí que es la libertad, creando mi propia definición para aplicármela.
Por ultimo, toco volver a la ciudad, donde mi cabeza se lleno de nuevo de nostalgia, dolor y sufrimiento pero... Ya no era igual, aplicando las tres leyes anteriores he cambiado, no hay tanto sufrimiento aunque siempre queda la cicatriz que molesta.
Ahora, en un día de lluvia como este, por fin me atrevo a escribir aquello que me atormenta sin dar demasiados detalles de todo lo ocurrido y asi dar paso a la imaginación y quien lea esto sienta como estoy, como me encuentro y lo decidido que estoy a continuar.
Paz.
He aquí la majestuosidad de las monañas, con la puesta de sol y la paz que rebosa este lugar.

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